La Misión

¿Dónde comienza una Revolución Urbana Verde?

¿Con un concepto? ¿Con un producto? ¿Con una línea de productos? Con una interacción, una sinergia positiva entre un concepto en un sentido amplio y una variedad de productos que permiten que este concepto que se materialice de una manera simple y escalable.

02¿Por qué una Revolución Urbana Verde? ¿Por qué la expresión Revolución Verde?

Debido a que es una oportunidad inmediata de hacer algo por el futuro. Porque todo lo que es bueno para mañana debe comenzar ahora. En un principio se iniciará con modestia, convirtiéndose más tarde en consolidado y consistente. Verde porque esta revolución implica plantas. Verde porque se trata de la eficiencia. Verde porque se trata de la sostenibilidad y la proximidad. Urbana porque va a funcionar en un entorno urbano, que es la ubicación óptima para que la gente viva. Durante milenios las ciudades han sido elegidas por los seres humanos como su lugar preferido para vivir.

El valor de nuestra revolución

Podemos aceptar que los entornos verdes urbanos proporcionan cuatro tipos esenciales de servicios: ocio, estética, ambiente y sustento. La primera y la última son fáciles de medir, las otras no tanto. Hablar de hierbas y plantas medicinales, hablar de las frutas y verduras, ¿Cómo se mide el valor de tenerlos en casa, viviendo con nosotros, cohabitando en la ciudad? ¿Cuánto es el discernimiento de una población, a cuántos que forman una población urbana que disfruta viviendo con plantas – su belleza, la frescura, la energía y el ritmo de la vida – les merece la pena? ¿Cuánto le vale la pena a una ciudad, a una población, intercambiar el hormigón gris por el verde de la vida, de las plantas activas?

La estrategia de la revolución

El concepto toma forma y funcionalidad cuando los productos y técnicas cuya simplicidad de aplicación y mantenimiento permitan su materialización, estén disponibles. Ahora estos productos existen, grandes o pequeños, de interior o al aire libre, productos que permitan cubrir las paredes con verde, paredes decorativas, estructuras cuya funcionalidad va mucho más allá de su apariencia atractiva, paredes productivas con esos aromas especiales que proporcionan a los alimentos un sabor único y refinado, o que permiten que la fruta crezca llena de ese sabor que sólo es posible al recogerla en la madurez máxima. Si todo esto se hace de manera creativa, sencilla y eficaz, las ciudades sin duda serán unos lugares mucho más agradables e interesantes. Compartir el espacio con plantas tiene sus raíces en nuestro código genético; la cosecha y la alimentación es un proceso tan antiguo como nuestra existencia; tener la oportunidad de vivir con las plantas, recoger sus frutos en la ciudad, en el barrio o en el hogar, sobre todo cuando el proceso es simple, sólo puede contribuir al equilibrio individual y colectivo. Este es el regalo y la oportunidad de nuestra Revolución Verde Urbana. Únete a nosotros